El día tornó gris

El día tornó gris
y sin embargo feliz
estoy hoy por ser
de ayer
continuación mejor
sin el error
de ver sufrir
a quien reír
me gusta hacer.
Pues el cielo blanco hoy
es a su piel parecido,
en él veo su ombligo
que, sin ser amigo,
es libertad y castigo
por presencia y por despido.
Es la acera
la condena
a nuestros cuerpos unidos,
que parte la carretera
lo que impidió Destino
en tantas maneras
como sentidos
di por heridos.
Del libro
beberé sus hilos
en lo que escribo
desparecidos
míos versos
que a cortes
de amor
hagan muertos
con el temor
escondido
al descubierto.

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