Que me declaro en guerra

Que cierren las tabacaleras
Que mueran los fumadores
Que no quede en esta tierra
Un puto humano egoísta.
Que cierren los mataderos
Que perezcan los asesinos
Que no se coman más muertos
Habiendo huertos,
Llenos de alimentos
Sin químicos¿.?
Que se tiendan puentes
Hacia el progreso
Y se destruyan las cadenas
De retroceso
A la miseria y la injusticia.
Que se deshaga el miedo
De nuestras calles
Y se instaure la libertad
En los lugares
Callados por el decreto
Ilegal que prohíbe
Revelar verdades
Que se mueran los maltratadores
Entre su propio asco
Y se repare este desigual
Reparto de dignidades
Que se quemen los escaparates
Que lucen el idealismo
Falto de realidad
En esta sociedad enferma
De cánones tan rígidos
Como las mentes portadoras
Que fallezca todo aquel
Que votó al PP
En busca del desastre
Que retorna en un paisaje
Oscuro, estático, corrupto
Y retrógrado
E innecesario
Que vivan los que piensan diferente
Los que no se venden
Los que aprenden a vivir a ciegas
Sin dinero y sin los problemas
Del capitalismo.
Que se termine esta estafa
De ladrones contra escritores
De novelas álgidas
Que impugnen estas elecciones
Manipuladas donde sólo gana
La abstención
Que cierren los tugurios
Que chorrean discusión
Generan ruido
Y son cultivo
De humanos
Heridos sucumbiendo
A la maldad
De su pútrida alma
Que se despidan los trabajos
Camuflados a la indignidad
Y se contraten las manos
Que nunca han tocado alimento
Que carecen de cuentas
Por embargar
Que por un momento
No nos folle el clérigo
Con su secta legal
De súbditos ingenuos
Que rezan y rezan
Hincando sus rodillas
Y alquilando paz
A costa de la irreal
Vida de disciplina inmoral
Justicia asesina
Eterna y visceral
Que doméstica
Entre secretismo
A un nuevo siervo
Del Partido Popular
Que me declaro en guerra
Contra esta tierra
Tan mal labrada
En sequía
Y sobreexplotada
Con ese falso abono
Que todos llaman
Democracia.
Que dejen de follar los idiotas
Que pegan a sus hijos en la radio
Que peguen a aquellos que votan
Por seguir siendo esclavos
De la tragedia
Que abandonen sus escaños
Esos malditos sicarios
De la mafia neofascista
Que gana por sembrar miedo
Y difamar con un dinero
Que compra silencio
y arrebata dignidad.
Que se rescate a los náufragos
de este sistema bancario
que ni avanza
ni se hunde.
Que se le confisque al noble
todo lo que nos robó,
y se le extinga el mal nombre
de antepasados asesinos,
ladrones, bandidos
nombrados por el peor.
Que se subvencione el arte
y la ciencia cobre valor,
que seamos capaces de vivir
y sobrevivir al desgaste.
Que quien vote, de nuevo,
en favor de la corrupción
se ahogue una vez más con su dinero
como buen explotador.
Que no persigamos la justicia
y esta pueda ser independiente
pues es inútil dictar con pericia
al delincuente que hace las leyes.
Que ya van terceras elecciones
donde sólo gana la guerra de inútiles
donde sólo pagan los más débiles
en este sistema electoral desigual
donde no se representa el descontento.
Es por ello que las abstenciones
deben contar como válidas
y quedar en el congreso más sillones
vacíos, que tontos cobrando en negro.
Que se acaba esta guerra de intelectos,
y de tontos, con mucho amigo,
que no gane ni uno ni el otro
sino el pueblo, que eso es lo que esta escrito.
Que no existen mayorías, no señor
que no aguantó bien el golpe
en su terreno,
aquí existen caras duras,
racistas, homófobos, payasos
que piensan que van ganando.
Que no hay mayoría
hay decadencia, hay desencanto,
hay moribundos, encarcelados,
exiliados, emigrados,
refugiados pidiendo paso,
trabajos en paro,
familias sin tejado,
y mucho rico engañando
al esclavo con sus empresas
fabricadoras de humo,
con sus noticias no contrastadas
y sus contrastes absurdos.
Que aquí no importa el dinero,
que no existe deuda alguna,
que todo eso esta en la fuga
que ustedes bien prepararon.
Que aquí importa el hambre,
la miseria y la incultura,
la injusticia y la falta de ética,
el egoísmo y la indecencia.
Que aquí sobran reyes,
sobran investiduras,
aquí hace falta gente
sin miedo a lo diferente,
abierta a las nuevas ideas,
de este mundo tan cambiante,
y no estos amos del odio
ciegos, sordos e insensibles
que no van a misa
pero dicen creer en Dios,
que no ven la miseria
pero dicen creer en nosotros.
Que hoy emprendo mi guerra,
contra ningún partido concreto,
hoy lucho contra ese miedo
irracional que nos habéis impuesto
que yo no tengo dinero
ni para multas ni para vendas,
ni para insultos ni para cuerdas
ni para sustos ni para huelgas
ni para hacienda ni para libros.
Que tengo ganas de quemaros
vivos, como esas sectas,
en las que habéis crecido.
Que el tema no es el capital
ni siquiera el terrorismo,
que hablamos de libertad
de empatía, de compromiso,
de vidas, cada día menos.
Que a mi ya no me aterra
daros caza malditos burgueses,
que os odio, que me da asco,
esa forma de hablar
tan falsa
esa fiesta de amenazas.
Que falta la inquisición
para que este panorama
se parezca a lo pasado,
que un doctor no vive en palacios
ni un bombero, ni un profesor,
¿por qué vosotros, cargo público,
con menos riesgo,
merecéis esos regalos?.
Que esto se acaba,
que yo me niego,
a otra fiesta de gaviotas
muy parecida a los discursos
de aquel enano paleto
que os pasó el relevo
los contactos
y el armamento.
Que no importa el trabajo
ni el parado,
que yo hablo de libertad,
de dignidad, de justicia,
y eso querida sociedad
es lo que vas a perder.

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