Querido Festinger

  Querido Festinger.
Le escribo para pedirle ayuda, porque necesito que lea esta historia y resuelva todos mis conflictos.
Porque no duermo, no vivo, no sonrío si no es con ella, y si ella, no es conmigo, es sin mi, yo muero.

Porque desde que la vi en aquel rincón no he dejado de pensar en ella.
Cuando la vi allí, tan lejos, tan bella, pensé que era la chica perfecta para mi, con esas piernas tan largas y delgadas, con esa carita tan clara, tan linda, con esos ojos que harían perder el duelo al mismo sol. Con esa conducta tan única que me enamoró, pues no ha sido ella, es lo que fue.
Me he enamorado de esa niña que comía sentada sola en la mesa con su gorrita roja, esa adolescente que se arrepiente de su primer encontronazo, esa que luchó por sus sentimientos pese a ser, distintos. Esa joven que trataba con curas y construía cuerpos santos, que cura con sus manos cualquier herida, que guarda kilos de chocolate en ese cuerpo de pecado, que enmascara al mejor hombre que jamás he conocido bajo el mejor pecho que jamás vi.
Me enamoré de esa labia suya, de esa manera de apoderarse de las almas, desnudarlas y hacerlas polvo. Me enamoré de sus respuestas sinceras, de sus batallas mentales, de sus errores, de sus sustos y sus retrasos , quedé prendido hasta de sus abalorios, de ese reloj, de ese collar que sostenía aquella cruz, de esa camiseta roja, y hasta de esa lata de cerveza verde.
Me enamoré de sus promesas sin cumplir. De su entereza, de su libertad para hacer lo que sus deseos gritan. Me enamoré de lo que ha sido, lo que fue, y hasta de lo que es.

Estoy tan prendado, que ya no puedo enfocar más allá de su mirada.
Conozco tantos pecados que no puedo dormir sin que al cerrar los ojos me venga la pesadilla de la que tanto temo. Ese afortunado ser oscuro y musculoso, ese enfermo vallecano de musas castas.

Y es por todo esto profesor Festinger por lo que le pido ayuda.
Porque ya no puedo vivir sin sentir que el mundo me abandona cada vez que mis mensajes se reciben, y se ignoran.
Porque la veo pasar cada día y me rompe el corazón al alejarse sin mirar atrás.
Porque me odio, porque siento celos hasta del aire que mece sus cabellos.
Porque busco desesperadamente la manera de viajar al pasado, esperarla en el portal y gritarla, “soy el loco al que enamorarás, ignorarás y harás polvo,  vengo a vengarme, vengo a salvarte de tu primera vez, vengo a rescatarte de un futuro cruel, negro, y desprotegido, vengo a comerte la boca antes de que sepas quien soy y decidas que no merezco la pena”

Dicen que lo que siento no es amor, pero el amor es algo que nadie ha definido, es un concepto humano, como la locura. ¿podrá salvarme? ¿podré salvarla, de mi?
Querido Festinger. Le escribo porque no sé hasta cuánto podré sangrar sin mancharle a nadie los zapatos.

  Distraídamente, ...


No hay comentarios:

Publicar un comentario