Tiempo

Dicen que errar es de humanos,
yo nunca he querido serlo.
Yo cuando me he equivocado
he echado la culpa al tiempo.

Esa cuarta dimensión que
nos consume en dictadura,
nos atrapa, nos arrastra,
nos engaña, nos tortura.

Juega con nosotros, da
pie a nuestras falsas decisiones
marcándonos un rumbo
colmado de contradicciones.

Dicen que rectificar es
de sabios, pero creo
que es de ignorantes no saber
que el tiempo no es un juego

de esos con muchas vidas que
se compran, se piden, se ganan.
Mas bien es esa pesadilla
en la que a uno lo (re)matan.

Dicen muchos que Podemos
cambiar lo ya establecido,
no darnos por derrotados
y ganar luchando a gritos

Contra la Esperanza, contra
cualquiera de sus mitos
de dragones y princesas
y caballeros invictos.

Andando acorralado con
el reloj adelantado,
con los sueños ligeros y
a mis errores atado.

Lucho contra mi pereza,
mi desgana, mis defectos,
observo como mi tiempo
se va, por mis desprecios.

Arrepentido de estudiar
siempre tarde y aburrido,
y tras mi pasado llorar
y cerrar el puto libro.
Duele eso de ver como se
marchan los sueños queridos,
como huye aquella vida que
llevas soñando desde crio.

Este suicida se marcha
a inundarse de barroco,
antes de volverse loco
y arrancarse el pensamiento.

Recordad que el tiempo
es el arma más dañina
que ningún hombre domina
y con más vidas termina
entre llantos de silencio.

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