. seguido

Mirarte cuando no miras
Escribir cuando no estas
Amarte cuando las rimas
Contigo me dan
Pequeñas dosis de vida.

Sentir tu fuego
Y morir a paso lento,
Perder los nervios
Y jugar a ser el ciego
Que te mira por mirar
Y no por sentirse preso
De tu boca,
Despiadada y loca.
De tus ojos,
Oscuros y rotos.
De tu piel,
Esperada y cruel.
O de tu pelo,
Que me tiene en celo.

Como animal de costumbres
Escribiendo en esta cama
Deshabitada
y esperando
A alguna dama
Que venga luchando
Con mi métrica
Mi tragicomedia
Y mi locura.

A estas alturas,
Debo de haber perdido el norte
Y fue entonces
Cuando en mis poemas
Entro el sexo y la avaricia,
Y la manía de pensar
Que los versos con amor
Son mucho más dignos
De aquel que coge mi libro
Y no los glúteos de su pareja.

He de pesar
Que de ti solo quiero poesía,
Pues tu edad
Es una daga cargada
Contra mi lírica
Y mi razón,
Que de tantos sueños
Con tocarte
He acabado
Encerrándote
En mis pesadillas
Y no te saco ni yo
Con mis peores versos
Desde que escribirte
Se convirtió en pecado
Moral.

2 comentarios:

  1. Y tan seguido, mi cabeza sigue pensando en tus letras después de haberte leído.

    Abrazos :)

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    1. Suelo causar ese efecto.

      Muchas Gracias por pasarte por mi gran rinconcito y por dejar comentario, que nadie lo hace y para mi es una dosis de vida. :)

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