ReBuscando en el pasado

Se muerde los labios  aquella que envuelve su tupido pelo, que rasga su boca y tatúa su ombligo.
Grita un cepillo aplastado por sus dientes, y observa un espejo las delicias que a mis ojos se esconden.
Observo el negro de sus bragas, y se pierde mi mirada en el largo de sus piernas.
Sueño una vez más lo que a la realidad se me escapa.
Sueño otra vez con que la tengo en mi cama, craso error.
Maldita pesadilla esto de tenerte lejos, de no tenerte. De quererte y echarte de menos.
Y tú de más.
Y yo que necio.
Ella una obra de arte, un acto de protesta y una droga.
Y llora un idiota que se muere por besar su blanca piel, comer su dulce boca, tocar sus finos muslos y alcanzar el sueño, pero en vida.

Y ya hace un año que me tienes mendigando un beso, de esos, que se dan con los ojos cerrados, los labios pegados, y el tiempo en contra.

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