Anal izando la vida

Quiero sentir el ardor de los infiernos
a espaldas de todos los cielos.
Tener sobre tu pecho mi espalda
y rodearme de tus lazos
para hacer de mi un regalo
que premie tu mundo multicolor
en este cuadro a escala de grises.
Necesito jugarte los dedos
jugarme los miedos
y apostar los intestinos
a que el destino
empieza en el cuello
donde tengo la soga a medio atar.
Ya verás que entre tanto orgullo
un barullo,
Madrid en Junio,
y sus veintiocho razones,
y mis quince penas
junto tus cromosomas
robándome las bacterias
y los orgasmos.
Entrambos,
llenos de placeres,
ahogados de infartos
cansados de pactos
de ordenes desajustados.
De pecados
capilares,
y mentiras
lubricantes
para finales
tristes.
Y unas copas de más
y unos encuentros de menos,
por buscarnos un horror
a este terror
llamado vida
que nos dilata el alma
y hace del verbo amar
un arma
sin pudor alguno
en este cuento
con final alternativo.

Hazme una promesa.
Tú, la soledad y yo,
follando en algún poema.

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