Ven.

Ven, querida, ven.
Que voy a bientratarte con tu alevosía,
que voy a ensañarme con tu cuerpo
con agravantes y premeditación.
Ven, que voy a quitarte la piel
para que me abrigue cuando me dejes.
Ven, que yo no voy a buscarte
pues cuando lo hago no vienes.
Ven, que vengo rogando tu cuerpo
desde que me lo prohibiste.
Ven, que tengo intención
de asesinar tu alma
y arrebatar tu impureza.
Y delatar tus delitos
para que jugar conmigo
-y no conmigo-
ni contigo pensándome,
sea motivo para castigarte.
Ven,
por todas las que huiste,
las que no viniste
y las que te me escapaste.
Ven, que tengo que reconocerte,
que olvidarte y reaprenderte,
y grabarte en un rinconcito de mi,
para tocarme
y que seas tú quien me sienta.
Y seas tú quien se corra.
Y seas tú quien me venga
cuando quiera que te vayas,
cuando quieras irte,
cuando nos vayamos juntos,
cuando me vaya solo.
Cuando nos vengamos.

Bella venganza.

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