De todos los sordos...

No entiendo. No consigo comprender porque busco algo que no encuentro. Que me quita tiempo para hacer, aquello que no sale de mis... hormonas. 
No concibo la idea de ser tan pobre, de mirar a mi alrededor y ver que todas las notas tienen ya pentagrama del que colgarse mientras yo solo conozco la música que sale de mis auriculares. 
No pienso más en ser feliz, haciendo feliz a alguien. 
Tocar una melodía en estéreo que no entienda de acústica. Y reparar este escafoides que me rompí jugandome la boca con la desesperación de cargar con mis ruinas. Mis rutinas. 
Alargar los momentos a su lado, los minutos de canción, los injustos, de esta corchea en clave de soledad
No logro tu piel y eso me harta, de sed. 
Voy a romper todas las redondas de este compás y seré el compositor más célebre de todos los sordos. 
Seré idiota, descordinado, torpe, pero no buscaré ninguna nota, aceptaré llorando cualquiera que venga a sonar para mi. Cualquiera, que quepa en mi pentagrama, absurdo y desafinado.