XVIII

Si algún día me lleva la muerte no temáis
que el loco habrá callado
Si me marcho entre puñados de barro no lloréis
que mis lagrimas habrán cesado.
Agonía es tan solo respirar
y triste son los momentos al andar
Alegría los instantes que me sonríes
y provocas que yo también sonría
Cansado de girar en un universo parado
respirar un aire contaminado
de pensar que alguna vez he sido amado
de querer cuando el amor me ha engañado.
El mundo demasiado grande para un ser tan pequeño
la sociedad tan estúpida para adorar lo pasado
yo seguí romántico porque me siento el dueño
de esta injusta sociedad que me ha matado.
No temáis si alguna vez me marcho
es un fantasma quien camina no yo.
No sufráis si no hayáis mi razón
que los muertos no razonan...