No te echo de menos hasta que me acuerdo de ti.

Es hora de pedir disculpas
dejar que el perdón firme la tregua
que sus besos tensen la cuerda
de mi ahorcada cordura.
Hablar de amores imposibles
de envidias perjudiciales
de porque siempre estoy triste
de lo que nadie sabe.
Contarte porque respiro
y de que forma vivo
que entiendas para que escribo
todo lo que he callado.

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