XIV

Dejaré que mis palabras bellas guíen tu camino cual mapa
Escribiré todo lo que sueño y que la realidad nunca leyó
Ignoraré cada acto de rebeldía que provoca el desgarro de mi alma
Recordaré los momentos que la crueldad del tiempo nos concedió
Es el dolor que me apuñala el alma desde dentro quien titubea
Tu mente inquieta la daga que atracó mi corazón
¿Será tu boca la culpable de que yo tus labios quiera?
¿Serán no mis ojos, mis mejillas que perdieron la razón?

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