Tiempo! Solo eso....

Tiemblan mis manos al escribir estas delicadas palabras, mi alma no llora porque sabe que ella tiene razón, pero mi mente racional sabe que no perderá su libertad, la libertad de elegir por uno mismo lo único que puede elegir en este momento. Sé que la razón cae de sus labios, y sufro, pues es la única persona que me ha hecho comprender mi testarudez, ni mi familia, ni mis amigos lo consiguen y ella en unos minutos ha hecho que mi cuerpo tiemble de miedo. Miedo de perderla y morir de hambre, hambre de su cariño, porque puede dolerme su presencia, puedo sentir celos, pero su ausencia se me clava en el cuerpo y, no perderé lo mejor que tengo a costa de mi libertad.
Si tengo que ser tu preso, quizás algún día lo seré, dame tiempo para rendirme.