Rutina

Te despiertas cada mañana invadido por la rutina, después de dormir con las estrellas te despiertas sin que haya salido el sol, y piensas que será un día duro, y te vistes sin abrir los ojos deseando que ocurra algo que cambie tu vida, pero sólo te queda tomarte un zumo, peinarte, coger tu triste mochila que tarde o temprano superará tu peso y partir hacia un lugar lleno de gente a la que odias. Una vez allí miras tu alrededor y encuentras motivos para sonreír, siempre hay una niña adolescente que te abre los ojos, pero su mirada no se centra en ti y tu alma llora mientras tus manos copian apuntes, piensas que puedes cambiar pero, te das cuenta que en todo el día solo una clase te alegra la mañana, esa única clase que sabes que darás en un triste futuro a dos galaxias de distancia, pero es allí donde encuentras a la rubia de la que te enamoraste y tu adrenalina sufre, porque sabes que siempre quedará su recuerdo platónico en tu corazón, mientras te cruzas en el pasillo con cadáveres sentimentales que perdieron la oportunidad de quererte.

Vuelves a casa con la esperanza de morir en el camino, pero no sucede nada y te obligan a comer, pese a que quieras morir de hambre, pero los macarrones con queso y tomate te dan energía para continuar sufriendo. Después de ver un rato la televisión piensas hacer las tareas, pero el laptop de tu escritorio te llama y sabes que quieres abrilo para encontrar a la mujer que te hace feliz, a ratos, pero encuentras que por mucho que hables, por mucho que escribas tu alma sigue vacía, y en el fondo sabes que la quieres, pero no es amor lo que sientes, es amistad, una amistad que sabes que abarca más de lo que se describe en los libros, más de lo que la vida y la muerte alcanzan, porque buscas en ella alguien que te lea de arriba a abajo mientras lloras. Pero se marcha y las estrellas aun no han salido, y deseas morir, pero estas demasiado cansado como para intentarlo, te marchas a la cama esperando cambiar al día siguiente, pero en ella sientes insomnio y sueñas despierto lo que te gustaría hacer mañana, ser diferente, ir corriendo hacia la mujer que te alegra las tardes y besarla mientras tu brazos entrelazan con su cuerpo, pero sólo es sueño. Caes rendido horas después y tu despertador vuelve a sonar, y tu vida vuelve a su triste rutina de la que deseas huir. Pues tus sueños tienen un largo camino que no eres capaz de soportar y prefieres hundirte antes que llegar resquebrajado a la meta de una vida muerta.